Dar de baja un vehículo es comunicar a la DGT que deja de circular. Hay tres situaciones distintas y conviene no confundirlas:
- Baja temporal voluntaria. El vehículo se retira de circulación pero sigue existiendo en el registro. Es reversible en cualquier momento con el alta.
- Baja definitiva. El vehículo se entrega a un Centro Autorizado de Tratamiento para su desguace. Es irreversible.
- Baja por robo. Se tramita con la denuncia y permite recuperar el vehículo con un alta si aparece.
En todos los casos, la baja es lo que te permite dejar de pagar el seguro obligatorio y solicitar la devolución de la parte proporcional del impuesto de circulación.