Matricular un vehículo es darlo de alta por primera vez en el Registro de Vehículos de la DGT para que pueda circular legalmente por España con su propia matrícula.
Aunque se resuelva rápido, combina tres administraciones distintas: la Agencia Tributaria para el impuesto de matriculación, el ayuntamiento para el impuesto de circulación y la DGT para el alta y la placa.
Esta tarifa cubre el vehículo nuevo comprado en España. Si el coche viene del extranjero, el trámite que necesitas es la importación, que añade la homologación, la ficha técnica española y la inspección en la ITV. Y si necesitas mover el vehículo antes de tener la matrícula definitiva, mira las placas rojas.